Respiración y meditación 1 h agoAñadir a favoritos

A menudo se confunde descansar con dejar de moverse. El maestro zen Thich Nhat Hanh proponía un ejercicio corto, despojado, para recuperar el gesto olvidado: dejar que el cuerpo se deposite, sin exigirle nada.
El monje budista vietnamita Thich Nhat Hanh (1926-2022), fundador de la comunidad de Plum Village en Dordogne, pasó su vida traduciendo la práctica zen al vocabulario de la vida cotidiana. Entre las instrucciones más simples que transmitía, esta: relajarse - no buscando activamente la relajación, sino ofreciendo al cuerpo el espacio donde puede aparecer.
Vivimos en una cultura que valora el hacer. Incluso descansar, intentamos hacerlo bien: encontrar la técnica adecuada, la app adecuada, la duración adecuada. Thich Nhat Hanh proponía casi lo contrario: comenzar por reconocer que estamos cansados, luego dejar que el cuerpo lo esté - sin juzgarlo, sin forzar.
Esta versión condensada de un ejercicio enseñado en Plum Village se puede hacer acostado sobre la espalda, sobre una esterilla o en una cama, en un lugar tranquilo.
Esta práctica no es una técnica para dormir (aunque el sueño puede venir, y está bien). Es un entrenamiento para recuperar el estado de ser que precede a la agitación. Para Thich Nhat Hanh, la relajación está asociada a lo que él llama «volver a casa» - esa experiencia simple de reconocer que estamos aquí, en este cuerpo, en este instante, sin tener que correr a otro lugar.
Cuanto más se practica, más rápido se accede. Tres respiraciones conscientes, una sonrisa al rostro, y el cuerpo se acuerda de lo que sabe hacer desde siempre: ceder su peso, soltar.
Como complemento de un seguimiento, no como reemplazo - si la ansiedad, el insomnio o el agotamiento persisten, consulte a un profesional de la salud. Esta práctica acompaña; no trata.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
Souffle au quotidien — respirations, méditations, sommeil