Cocina vegetal 11 h agoAñadir a favoritos

Una ensalada tibia o fría, perfecta para las mesas de julio: orzo (pequeñas pastas en forma de grano de arroz), maíz caramelizado al horno, calabacín en dados dorados, feta desmenuzada. Simple, gourmet, sin dogmas.
Hay recetas que piden a gritos ser compartidas - porque se transportan bien, porque soportan el calor de un almuerzo al aire libre, porque se pueden picar tanto con tenedor como con cuchara. El orzo con maíz tostado y calabacín es una de ellas.
El orzo, son esas pequeñas pastas en forma de grano de arroz - el equivalente italiano del kritharaki griego. Cocidas al dente, aguantan bien la salsa y se combinan con todo: verduras asadas, hierbas, quesos frescos. Aquí, se asocian con lo que julio nos ofrece en abundancia: maíz dulce, calabacines, hierbas del jardín.
Precalienta el horno a 220 °C. En una bandeja, coloca los calabacines en dados, los granos de maíz (raspados de la mazorca o descongelados). Sazona, pimienta, riega con dos cucharadas generosas de aceite de oliva. 20 minutos - el maíz debe dorarse y estallar, los calabacines caramelizarse en los bordes.
Mientras tanto, cocina el orzo en agua hirviendo con sal, al dente (2 minutos menos que el tiempo indicado en el paquete). Escurre, vierte un hilo de aceite para que no se pegue.
La mezcla. En un gran bol, reúne el orzo, las verduras asadas aún calientes, la cáscara de limón, el jugo de medio limón, la feta desmenuzada, las hierbas picadas. Pimienta, prueba, ajusta la sal (la feta ya está salada).
Un último hilo de aceite, una vuelta de molinillo, y listo.
Esta ensalada es deliciosa tibia, aún mejor al día siguiente a temperatura ambiente. En una caja de vidrio, viaja sin quejarse - picnic, playa, oficina.
Si la preparas con antelación, guarda la feta y las hierbas aparte y añádelas en el último momento: los colores y los aromas permanecerán vivos.
Esta receta no tiene la pretensión de "hacer bien" - solo tiene la virtud de ser buena. El maíz está de temporada, el calabacín está de temporada, la albahaca crece en el balcón. Es un plato local, sencillo y convivial - tres cualidades que, juntas, valen todos los regímenes del mundo.
¡Buen provecho!
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.