Cocina vegetal 2 h agoAñadir a favoritos

Una sopa fría de tomates amarillas, apenas sazonada, servida en copas con brochetas de crudités: el almuerzo de verano más sencillo, y uno de los más bonitos.
El gazpacho puede ser una firma andaluza, pero no pertenece a nadie: cada familia tiene su versión, cada mercado le presta su color. Aquí se vuelve amarillo - no por capricho estético, sino porque los tomates amarillos (Ananas, Yellow Zebra, Lemon Boy) son más dulces, menos ácidos que sus primas rojas, y prestan al vaso un tono de miel líquida. Es la versión perezosa-elegante de los grandes calores: se mezcla, se filtra apenas, se pone en fresco.
Para las brochetas coloridas:
El color, primero. Luego esta dulzura que sorprende - se espera la acidez del gazpacho rojo, se encuentra un cremoso casi dulce. Y esta manera de comer: con pajita para la sopa, con la mano para la brocheta. Es un almuerzo que no pide nada, y sin embargo se tiene la impresión de recibir.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
Cuisine de saison — légumes du moment, gestes simples