Cocina vegetal 1 h agoAñadir a favoritos

Una papillote, algunas especias, un toque de vainilla: los melocotones de verano se cocinan suavemente en su propio jugo y perfuman toda la casa.
Es finales de julio, los melocotones amarillos desbordan los puestos, huelen a albaricoque caliente y a miel. Cuando están tan maduros, la pregunta ya no es "¿qué hacemos con ellos?" sino "¿cómo no estropearlos?". Mi respuesta este verano: la papillote. Cocción suave, horno un cuarto de hora, el vapor de la fruta queda encerrado con las especias, y al final se recupera un jugo sirope de color ámbar. Ni mantequilla, ni masa, ni azúcar adicional - solo lo que la fruta ya sabe hacer.
Para cuatro papillotes (personas):
1. Precalentar el horno a 180 °C (calor giratorio si lo tienes).
2. Preparar los melocotones. Enjuagar, secar, cortar por la mitad, retirar el hueso. No es necesario pelar - la piel se ablanda con la cocción y retiene los aromas.
3. Montar las papillotes. Colocar un melocotón entero (las dos mitades lado pulpa hacia arriba) en el centro de cada cuadrado de papel. Distribuir: una pizca de vainilla, un toque de canela, un poco de cardamomo, un poco de cáscara de limón. Añadir un hilo de miel si las frutas son poco dulces. Deslizar una o dos hojas de albahaca al lado (van a aromatizar el vapor).
4. Cerrar. Subir las cuatro esquinas del papel hacia el centro, retorcer para formar una bolsa bien hermética. El vapor debe quedar atrapado: es él quien cocina la fruta sin deshidratarla.
5. Cocer 12 a 15 minutos según la madurez de los melocotones. Deben estar fundentes bajo un tenedor pero mantener su forma.
6. Servir. Abrir la papillote en la mesa - es uno de los placeres de este postre: la nube de vapor aromático que sube en el momento de cortar el papel. Un poco de yogur griego bien frío encima, una cucharada de sorbete de limón, o simplemente solo con su jugo.
Tres razones prosaicas:
Un melocotón que huele bien a distancia en el puesto es un melocotón que será bueno. Un melocotón que no huele a nada quedará plano en la cocción. La nariz antes que los ojos, siempre. Busque la fruta local, de temporada, recogida unos días antes - aquella que no se podría transportar a mil kilómetros. Este postre, humilde por su simplicidad, pone en valor exactamente lo mejor de la fruta; no está hecho para salvar melocotones insípidos.
Buen verano en la mesa.
Artículo producido por inteligencia artificial, revisado bajo control editorial humano.
Cuisine de saison — légumes du moment, gestes simples